Tengo algo que decirte
Una pequeña disculpa desde el corazón...
Hola... sé que quizá no esperabas verme, pero necesito hablar contigo.
Perdóname, mi amor
Mi amor, mi Mevi, mi chocolatito, mi corazoncito, mi tosita ❤️
No sé ni por dónde comenzar esta carta. Tengo tantas cosas en la cabeza y en el corazón que no sé cómo acomodarlas para explicarte todo lo que siento. Pero necesito intentarlo porque después de lo que pasó no quiero quedarme callado. No quiero hacer como si nada hubiera pasado y mucho menos quiero que pienses que para mí esto fue algo pequeño, porque no lo es.
Primero quiero decirte algo que sale de lo más profundo de mí.
Perdóname, mi amor.
Perdóname de verdad.
No te lo digo solamente porque tenga miedo de perderte. Tampoco porque quiera que todo se arregle rápido. Te lo digo porque sé que hice mal. Sé que te mentí y sé que tú no merecías eso de mí.
Podría buscar mil explicaciones para intentar hacerte entender por qué pasó. Pero ninguna de ellas cambia el hecho de que te mentí. Eso es algo que tengo que aceptar yo: sin excusas, sin echarle la culpa a nada ni a nadie.
Y créeme que eso me duele muchísimo. Porque si hay una persona a la que nunca hubiera querido hacerle daño eres tú.
Tú, mi niña. Tú que llegaste a mi vida y poquito a poquito te fuiste convirtiendo en una de las personas más importantes para mí. Tú con quien he compartido tantos momentos que guardo aquí adentro. Tú a quien tantas veces le he dicho “te amo” y que hoy quiero demostrárselo no solamente con palabras, sino con hechos.
Sé que quizás ahora mismo estás decepcionada de mí. Quizás tienes mil cosas en la cabeza. Quizás te preguntas por qué lo hice, si de verdad te amo o si realmente soy sincero contigo. Incluso quizás te preguntas si algún día vas a poder volver a confiar en mí.
Y aunque me duela saber que te hice llegar a ese punto, entiendo que tengas esas preguntas. Fui yo quien provocó que aparecieran.
No voy a decirte “olvídalo”, porque sé que no funciona así. Tampoco voy a decirte “no fue para tanto”, porque si te dolió, entonces para mí ya fue suficiente para entender que hice mal. Y mucho menos quiero decirte que me perdones inmediatamente.
No quiero presionarte. Solamente quiero que sepas que estoy arrepentido. De corazón.
Una mentira puede durar solamente unos segundos cuando uno la dice, pero puede quedarse muchísimo tiempo en la cabeza de la persona que amas. Puede hacer que se pregunte cosas, que dude y que recuerde lo que pasó una y otra vez. Y yo no quiero ser la razón por la que tú tengas que cargar con todo eso.
Yo sé que decir “te amo” después de equivocarme puede sonar fácil. Pero, amor, yo te amo incluso estando aquí y reconociendo que hice algo mal. Te amo sin esconder mi error. Te amo aceptando que fui yo quien falló. Y precisamente porque te amo no quiero inventarme excusas para quedar bien contigo. Quiero hacerme responsable y demostrarte que puedo hacerlo mejor.
Hay canciones que hablan de pedir perdón cuando uno se da cuenta de que lastimó a la persona que ama. Hay vallenatos que cuentan esas historias donde el orgullo termina perdiendo contra el amor. Hay corridos donde uno reconoce que se equivocó y que daría todo por recuperar la confianza de esa mujer.
Antes quizás las escuchaba simplemente como canciones. Ahora las entiendo diferente. Porque una cosa es escuchar una canción de perdón y otra muy diferente es estar sentado pensando en la persona que amas y preguntarte: “¿Cómo pude lastimarla?”. Y esa persona eres tú, mi Mevi.
Si pudiera devolverte el tiempo, te juro que cambiaría ese momento. Pero no puedo. Y eso es lo que más me pesa, porque quisiera regresar y hacer las cosas bien desde el principio. Como no puedo hacerlo, solo me queda demostrarte que aprendí.
No quiero pedirte perdón para volver a cometer el mismo error. Quiero pedirte perdón para ser mejor contigo. Quiero que algún día puedas mirar hacia atrás y decir: “Sí, se equivocó, pero aprendió. Me lastimó, pero hizo todo lo posible por recuperar mi confianza”. Eso es lo que quiero hacer.
No quiero ganarme tu perdón solamente con palabras bonitas. Quiero ganármelo con paciencia, con transparencia, con hechos, con tiempo y, sobre todo, con honestidad.
Mi amor, tú sabes que yo soy medio loco para estas cosas, jajaja. A veces ni siquiera sé cómo decir lo que siento y termino diciendo cualquier cosa. Pero contigo he aprendido que hay sentimientos que simplemente no se pueden esconder.
Y yo te amo.
Te amo muchísimo.
Te amo cuando estamos bien. Te amo cuando nos reímos por cualquier tontería. Te amo cuando hablamos durante horas. Te amo cuando me dices “amorcito”. Te amo cuando me haces sentir importante para ti. Y también te amo ahora, en este momento difícil.
Porque amar a alguien no significa solamente estar cuando todo está bonito. También significa quedarse cuando toca reconocer que uno se equivocó. Y yo quiero quedarme. Quiero arreglar lo que dañé. Quiero volver a ver esa sonrisa tuya que tanto amo. Quiero volver a sentir esa tranquilidad de saber que estamos bien. Quiero volver a ser esa persona con la que puedas hablar sin miedo.
Sé que para eso tengo que recuperar algo que no se recupera diciendo “perdón” una sola vez: tu confianza.
Y entiendo si necesitas tiempo. Entiendo si estás triste. Entiendo si estás enojada conmigo. Entiendo si ahora mismo no sabes exactamente qué sentir. No voy a juzgarte por eso.
Solamente quiero que, cuando puedas, recuerdes algo: la mentira fue un error mío. Yo fui quien tomó esa decisión. Yo fui quien se equivocó. Y soy yo quien tiene que demostrarte que puedo hacerlo diferente.
Mi chocolatito, yo no quiero perder nuestra historia por una equivocación. No quiero que todo lo bonito que hemos vivido termine siendo solamente un recuerdo. No quiero que aquel 29 de noviembre termine sintiéndose lejano por culpa de algo que yo hice.
Ese día yo te elegí. Y hoy te sigo eligiendo. Pero esta vez quiero elegirte de una manera más madura: con más honestidad, con más cuidado y con más responsabilidad. Porque tú mereces un amor bonito, pero también mereces un amor seguro. Y quiero aprender a darte eso.
Mi vida, no quiero que esta carta sea una forma de manipularte para que me perdones. No quiero hacerte llorar para que olvides lo que pasó. Tampoco quiero llenarte la cabeza de palabras bonitas para que de repente todo quede solucionado.
Quiero que si lloras sea porque entendiste que detrás de estas palabras hay un hombre que realmente reconoce que se equivocó. Un hombre que ama profundamente a la mujer que tiene delante.
Si necesitas llorar, llora. Si necesitas enojarte, enójate. Si necesitas hablar, háblame. Si necesitas tiempo, tómalo. Yo lo voy a respetar. Porque si realmente te amo, también tengo que respetar lo que tú sientes.
Pero por favor nunca dudes de una cosa:
Te amo.
Te amo, Mevi. Te amo, amorcito. Te amo, mi corazoncito. Te amo, mi chocolatito. Te amo, labios de miel. Te amo, mi tosita. ❤️
Y aunque hoy quizás no tenga derecho a pedirte que confíes en mí inmediatamente, sí quiero pedirte una oportunidad para demostrarte que puedo volver a ser ese hombre en quien tú confiabas.
No quiero prometerte que nunca cometeré ningún error en mi vida, porque sé que no soy perfecto. Pero sí quiero prometerte que voy a aprender de este. Voy a ser más transparente contigo. Voy a pensar antes de actuar. Voy a cuidar mucho más ese corazón que tú me entregaste. Y jamás quiero tomar tu amor como algo garantizado.
A veces uno se da cuenta del valor de algo cuando siente que puede perderlo. Pero yo no quiero aprender a vivir sin ti para entender cuánto te amo. Quiero aprender a cuidarte mientras todavía estás conmigo.
Quiero que algún día, cuando recuerdes esta etapa, no recuerdes solamente la mentira. Quiero que recuerdes también cómo luché por corregir mi error, cómo fui sincero contigo y cómo tuve el valor de decirte: “Sí, me equivoqué”. Cómo no intenté culparte ni justificarme. Cómo simplemente fui capaz de decirte: “Perdóname, mi amor. Te fallé y quiero hacerlo mejor”.
Perdóname, no por obligación y no porque debas hacerlo. Perdóname cuando tu corazón esté listo. Mientras tanto, yo voy a estar aquí: sin correr, sin presionarte y sin exigir que todo vuelva a ser igual de un día para otro.
Porque si realmente te amo, también tengo que respetar tu proceso. Y sí, me duele muchísimo haberte hecho daño. Pero me dolería todavía más saber que después de todo esto no aprendí nada.
Yo quiero aprender.
Quiero cambiar lo que tenga que cambiar.
Quiero demostrarte con hechos que tu amor está en buenas manos.
Porque, mi amor, yo no quiero simplemente tener una novia. Yo quiero tenerte a ti. A mi Mevi. A mi niña. A mi amorcito. A esa mujer que logró meterse en mi corazón de una manera que ni yo mismo esperaba.
Y si alguna vez te preguntaste cuánto te amo, quiero que hoy tengas una respuesta: te amo más de lo que sé explicar. Quizás una canción podría decirlo mejor que yo, quizás un vallenato o un corrido tendría las palabras perfectas, pero ninguna canción puede contar exactamente nuestra historia.
Porque esta historia es nuestra. Tú y yo, con nuestros momentos bonitos, con nuestras risas, con nuestros problemas, con nuestras pequeñas locuras y ahora también con este error que quiero convertir en una lección.
No quiero que mi error sea el final de nuestra historia. Quiero que sea el momento en el que aprendí a amarte todavía mejor.
Así que, mi niña, si todavía queda un poquito de amor por este loco que tienes aquí, te pido que me permitas demostrarte que puedo hacerlo mejor.
No te prometo perfección. Te prometo esfuerzo. No te prometo que nunca habrá problemas. Te prometo que voy a aprender a enfrentarlos contigo. No te prometo que siempre voy a saber qué decir, pero te prometo que voy a intentar hablarte siempre con la verdad.
Y, sobre todo, no quiero prometerte solamente con palabras que te amo.
QUIERO DEMOSTRÁRTELO.
Perdóname, mi Mevi. Perdóname por la mentira. Perdóname por hacerte sentir algo que nunca quise que sintieras. Perdóname por romper, aunque sea un poquito, esa confianza tan bonita que teníamos.
Y gracias. Gracias por cada momento, por cada abrazo, por cada “te amo”, por cada vez que me has apoyado y por haberme dejado entrar en tu corazón. Gracias por enseñarme que amar a alguien también significa reconocer cuando uno se equivoca.
Te amo, mi chocolatito. Y si algún día vuelves a escuchar una canción de perdón y te acuerdas de mí, quiero que no pienses solamente en la persona que te falló. Quiero que recuerdes también al hombre que se quedó, al hombre que reconoció su error y al hombre que quiso luchar por volver a ganarse tu corazón.
Porque yo sí quiero luchar por ti, por nosotros, por nuestra historia, por ese amor que comenzó aquel 29 de noviembre y por todos los días que todavía nos faltan por vivir.
Te amo, mi niña.
Con todo mi corazón.
Perdóname. ❤️
Siempre tuyo,
Tu pequi.
Lo siento mucho, mi amor
Te extraño, me importas mucho y lamento haberte hecho sentir mal. Ojalá algún día puedas perdonarme, cuando tú estés lista.
¿Me perdonas?
Tu amorcito